lunes, 4 de noviembre de 2013

actividades tema 5 Ética 4º ESO

ACTIVIDADES (tema 5)

Sócrates
1.- Explica qué es ser intelectualista en moral.
2.- Explica el procedimiento y la finalidad del método socrático (mayéutica).
3.- Si según Sócrates “nadie hace el mal aposta, sino por ignorancia”, entonces no deberían existir cárceles ni castigos, porque lo que habría que hacer es ilustrar a las personas. ¿Estás de acuerdo con esta idea? Razona tu respuesta.

Aristóteles
1.- ¿Cómo se consigue la felicidad según Aristóteles?
2.- ¿Qué es la virtud para Aristóteles?
3.- Ordena estas palabras en tablas de exceso, defecto y medio. ¿Qué se deduce sobre lo que es un hombre bueno para Aristóteles?
Palabras: adulación, humildad, pasividad, desgana, simpatía, austeridad, generosidad, firmeza, agresividad, gula, precipitación, ostentación, cobardía, falsa modestia, temeridad, prudencia, valentía, miseria, vanidad, avaricia, indecisión, moderación, despilfarro, grosería.

Estoicos
1.- Los estoicos aceptan un determinismo universal y al mismo tiempo creen que somos libres. Explica cómo resuelven esta contradicción.

Epicúreos
1.- Haz una lista de actividades que realizas a diario y que te agradan. Puntúa cada una (de 1 a 5 puntos) dando más valor a las que más te agradan. Suma los puntos y divide por el número de actividades. Luego haz una lista de actividades diarias que no te resulten muy gratificantes, dando más puntuación a las que menos te satisfacen. Comenta los resultados y extrae conclusiones.

Kant
1.- De las siguientes acciones di cuáles se rigen por imperativos hipotéticos y cuáles por el imperativo categórico:
a.- María le pide un favor a Pedro; éste se lo hace pensando que ella le devolverá el favor en otra ocasión.
b.- Julia ayuda a Luis en matemáticas para ganarse su amistad.
c.- Mi hermano me hará el favor de venir a recogerme porque se lo ha mandado mi padre.
d.- Carmen, siempre que te echa una mano, dice que se siente satisfecha de ayudar a la gente.
e.- Mª José ayuda a Jorge porque cree que debe hacerlo.

2.- Redacta tres imperativos hipotéticos.

3.- ¿Qué objetivo se propone Kant en ética?

4.- ¿Por qué rechaza Kant las éticas anteriores?

5.- ¿Qué diferencia hay, según Kant, entre actuar “conforme” al deber y actuar “por” deber?

6.- ¿Qué es la buena voluntad?

7.- Explica las tres formulaciones del imperativo categórico.

Ética dialógica
1.- ¿Qué correcciones hace la ética dialógica a la ética kantiana?

Metaética
1.- Ana ha copiado en un examen y la han pillado. Su madre, al enterarse por el profesor, le dice: “Has hecho muy mal al copiar”. Redacta esta frase de tres maneras diferentes según las tres teorías sobre el lenguaje moral estudiadas.
2.- En la primera evaluación Juan se ha despistado y ha suspendido varias asignaturas. Consciente de no haber trabajado lo suficiente se pone las pilas y aprueba todo en la segunda evaluación. Al ver su boletín de calificaciones, su padre le dice: “Has hecho muy bien en esforzarte”. Redacta esta frase de tres maneras diferentes según las tres teorías sobre el lenguaje moral estudiadas.



tema 5 Ética 4º (ampliación)

TEMA 5 (ampliación)

1.- ¿QUÉ ES UNA TEORÍA ÉTICA?
La ética normativa pretende justificar nuestros juicios morales (siendo x = acción humana; forma lógica = “x es bueno”) y normas morales (forma lógica = “Todos deben hacer x”).
Un juicio es un enunciado en el que se afirma o niega (se predica) algo, algún atributo, de otro algo (un sujeto lógico).
Un juicio empírico proporciona información sobre la realidad y se justifica (se decide si es verdadero o falso) verificándolo. Verificar un juicio es compararlo con la realidad para comprobar si se cumple.
Un juicio formal no proporciona información sobre la realidad (caso de los juicios de la lógica y la matemática) y se justifica demostrándolo deductivamente. La deducción es un razonamiento en el que el paso de premisas a conclusión se establece sin recurso a la experiencia u observación, pero es un paso necesario (la conclusión no puede ser otra, no puede negarse sin incurrir en contradicción) porque hay una ley lógica que lo justifica. Una ley lógica es una ley ideal del pensar o razonar correcto.
Un juicio formal también se puede justificar por análisis interno del juicio para detectar si encierra contradicción (sujeto y predicado dicen cosas contrarias), en cuyo caso sería falso.
En ocasiones la verdad o falsedad del juicio formal depende de la aceptación previa de las definiciones de los símbolos que aparecen en el juicio.
Un juicio moral es aquel en el que se predica la bondad o maldad de una acción humana. Los juicios morales no se pueden justificar ni por verificación, ni por deducción, ni por análisis interno del juicio. Para solucionar este problema han ido surgiendo las distintas teorías éticas, como distintos modos de justificación de nuestros juicios y normas morales.

2.- CLASIFICACIÓN TRADICIONAL DE LAS TEORÍAS ÉTICAS
Clásicamente las teorías éticas se han dividido en materiales y formales.
Las éticas materiales tienen contenidos concretos. Parten de que hay bienes o fines y determinan cuál de ellos es el bien o fin último del hombre. Además dictan normas cuyo cumplimiento permitirá alcanzar ese fin. Así un acto será moralmente bueno si por cumplir las normas me acerca al bien propuesto. Será malo si me aleja del bien o fin. Estas éticas basan el deber (lo que hay que hacer, las normas) en el bien.
Las éticas formales carecen de contenidos concretos (no proponen un bien o fin ni dictan normas concretas; no ordenan en detalle). En todo caso lo único que proponen es una ley de carácter general o universal. La ética formal se limita a decir cómo hemos de actuar siempre, trátese de la acción concreta de la que se trate, porque solo ofrecen la “forma” o esquema de lo moralmente correcto.

3.- CLASIFICACIONES ACTUALES DE LAS TEORÍAS ÉTICAS
Éticas cognitivistas y no cognitivistas: con respecto al juicio “x es bueno”, siendo “x” una acción cualquiera, las éticas cognitivistas afirman que: a) “bueno” es una propiedad o cualidad de “x”; b) “x es bueno” es una oración descriptiva, que puede ser verdadera o falsa según que “x” sea realmente bueno o no; c) esa oración aporta conocimiento nuevo sobre la realidad.
Las éticas no cognitivistas (metaética) niegan los tres supuestos.
Éticas teleológicas (de fines o bienes) y deontológicas (del deber): Las primeras señalan prioritariamente cuál es el fin o bien de la vida humana, suponiendo que lo correcto o el deber (normas) deriva del bien. Las segundas señalan únicamente qué es lo correcto o el deber, sin proporcionar criterios acerca de cómo lograr una vida buena o feliz.
Éticas naturalistas e intuicionistas: Las primeras afirman que los términos morales como “bueno” equivalen a propiedades o cualidades naturales observables, como “útil”, “placentero”, etc. Por tanto, los juicios en que aparecen esos términos se pueden verificar experimentalmente. Las segundas creen que los términos morales no representan cualidades naturales; son indefinibles y su sentido se capta por intuición (captación directa; comprensión súbita sin necesidad de demostración).
Éticas de la intención (convicción) y de la responsabilidad (consecuencias): Las primeras creen que hay normas de valor incondicional, válidas por sí mismas en cualquier situación, y que por tanto hay que cumplir siempre. Las segundas creen que hay que tener siempre en cuenta las consecuencias de la aplicación de las normas, pudiendo ser legítimo, en ocasiones, transgredirlas si de ello se derivan consecuencias positivas.

4.- INTELECTUALISMO ÉTICO DE SÓCRATES (Edad Antigua. Período clásico griego).
Sócrates (ateniense, s.V a.c.) pasa por ser el “padre” de la ética occidental, y sostuvo una teoría ética denominada intelectualismo moral o ético. Esta teoría identifica la virtud con el conocimiento o saber, de lo que se deduce:
  • No bastan las disposiciones naturales para ser bueno y virtuoso. Esto se aprende y es enseñable (por eso Sócrates se empeñó en establecer definiciones universales de términos morales, para enseñarlos o transmitirlos).
  • Nadie actúa mal a propósito o a sabiendas, sino por ignorancia.
  • Quien conoce intelectualmente el bien no tiene más remedio que hacerlo.
Las tres consecuencias son discutibles. Las tres parecen contradecir los hechos. Además la tercera supone un determinismo: si conocido el bien no tenemos más remedio que actuar bien, esto nos deja sin otra posibilidad de elección (por ejemplo elegir el mal), lo que convierte nuestro actuar en no libre, y, por tanto, amoral.
Partiendo de la creencia de que todos tenemos en nuestro interior una parte de la verdad (“conócete a ti mismo”), solo que no podemos exteriorizarla sin la ayuda de otros (en diálogo), en sus investigaciones morales Sócrates utilizó un método que llamó mayéutica. Este procedimiento dialógico tiene dos partes:
a.- Ironía (“solo sé que no sé nada”): juego de preguntas (hábilmente formuladas por Sócrates) y respuestas cuya finalidad es poner de manifiesto la ignorancia del interlocutor (a menudo provocaba que éste se irritara).
b.- Mayéutica: juego de preguntas y respuestas cuyo fin es “alumbrar” entre todos la verdad sobre la realidad de la que se esté hablando o se esté investigando.
Así Sócrates preguntaba “¿qué es X?, siendo “X” un término moral. Cada contertulio daba su respuesta, se examinaban estas respuestas particulares y se ensayaba una generalización que se traducía en la definición buscada. A su vez el concepto universal así elaborado servía para evaluar casos particulares. Este procedimiento se llama hoy “inducción” (razonamiento en el que de la observación de casos particulares presentes en la experiencia, y en virtud de las características comunes que presenten, se infiere una ley de carácter general o universal).

5.- ARISTÓTELES (Edad Antigua. Período clásico griego).
Eudemonismo, ética material, ética cognitiva, ética teleológica, ética social o política.
Aristóteles (s. IV a.c.) parte de un principio universal de toda conducta obtenido por inducción: es un hecho que todo obrar y toda conducta tiende a un fin. Este fin tiene que ser captado como bueno por el sujeto, para que lo impulse a actuar. Así que el bien moral es fin.
Aristóteles nota que en la práctica hay muchos tipos de bienes: exteriores (posesiones, recursos), del cuerpo (salud), del alma (los mejores, porque el bien es más actividad que producto y la actividad es lo propio del alma -principio de la vida y del movimiento-). Todos son necesarios para llevar una vida digna.
Algunos bienes no se quieren por sí mismos, sino para conseguir otros; y creyendo que éstos no son los mejores, Aristóteles concluye que el bien moral debe ser independiente, no subordinado, deseable por sí mismo y no como medio para conseguir otros, es decir, último o definitivo.
Por fin Aristóteles concreta que el bien moral es la felicidad (único bien no subordinado).
Ocurre que sobre la naturaleza de la felicidad no hay unanimidad. Entonces Aristóteles se dedica a estudiar cómo es la naturaleza humana, para averiguar dónde estará la felicidad para nosotros los humanos.
Los seres humanos nos distinguimos por poseer facultad racional, intelecto, así que Aristóteles dice que el bien moral o felicidad está en ejercitar la actividad anímica que nos es propia (actividad intelectual) en conformidad con la virtud. Es por esto que a continuación estudia la virtud.
Los humanos tenemos dimensión racional (específica nuestra), pero también facultades irracionales (lo que compartimos con plantas y animales). Así las virtudes son de dos tipos:
a.- Virtudes intelectuales o dianoéticas: hábitos del intelecto que perfeccionan la facultad racional. Pueden formarse en nosotros con la educación adecuada. Virtudes intelectuales son:
  • Sabiduría: destacar en el uso de la razón o actividad especulativa (interesada en el conocimiento por sí mismo y no en sus aplicaciones prácticas). Esta actividad es la que más nos perfecciona y autorrealiza como seres humanos, por lo que da la felicidad más plena. Es una actividad independiente (no medio para un fin) que nos hace libres y es duradera.
  • Prudencia: destacar en el uso de la razón o actividad práctica (praxis), cuyo fin es inmanente al propio actuar (ética-política). La prudencia permite deliberar con corrección acerca de lo bueno y malo y actuar en consecuencia.
  • Arte: destacar en el uso de la razón o actividad productiva (poiesis), cuyo fin es trascendente al propio actuar, ya que consiste en saber producir objetos conforme a reglas.
b.- Virtudes morales o éticas: hábitos que regulan las facultades irracionales. No son conductas innatas, sino adquiridas en virtud de nuestras acciones (repetición de actos) y pasiones. Éstas siempre connotan un exceso o un defecto (vicios). Así que Aristóteles define la virtud moral como justo medio o equilibrio entre el exceso y el defecto de nuestras acciones y pasiones (en las virtudes intelectuales no hay vicio por exceso). Virtudes morales son la Templanza, la Fortaleza, el Pudor, etc.
Definitivamente Aristóteles entonces conluye que la felicidad, el bien moral para los hombres está en ejercer la actividad intelectual (en especial la especulativa) en conformidad con la virtud moral (justo medio) e intelectual.
Con la Justicia (virtud moral que regula las relaciones sociales) termina el estudio de Aristóteles. Dice que la práctica de la Justicia supone tener las demás virtudes. La divide en:
a.- Justicia Universal: su fin es la felicidad del todo social, del Estado, y coincide con la obediencia a la ley del Estado.
b.- Justicia Particular: su fin es la felicidad de cada individuo o ciudadano. A su vez puede ser: distributiva (por la que el Estado reparte beneficios entre los ciudadanos según proporciones geométricas, según los méritos) y conmutativa (rige contratos y transacciones voluntarias e involuntarias equilibrando ventajas entre los contrayentes según proporciones aritméticas, es decir, tratando a las personas por igual).
La ética de Aristóteles es social o política porque cree que el hombre solo puede moralizarse y ser feliz en el Estado (Polis). A su vez cree que un Estado bien gobernado es el que pone a disposición de los ciudadanos los medios necesarios para que se moralicen y sean felices. Para él ética y política son la misma ciencia. La suya es una ética de las virtudes cívicas, virtudes de los ciudadanos.

6.- ESTOICISMO (Edad Antigua. Período helenístico).
Eudemonismo, ética materia, ética cognitivista, ética teleológica, ética individualista.
El fundador de esta escuela es Zenón de Citio (ss.IV-III a.c.), que abre su escuela, la Stoa, en Atenas. Parte de un Determinismo universal, según el cual todo en la realidad ocurre necesariamente (no puede ser de otro modo), porque la realidad se rige por una Ley o Razón universal. Hasta las propias acciones humanas están determinadas.
Zenón afirma entonces que la felicidad está en la virtud, y que ésta consiste en vivir conforme a la naturaleza, vivir conforme a la razón (conocer la realidad y adaptarse). El sabio, el que sabe vivir feliz, es libre, y su libertad consiste en asumir o tener conciencia de la necesidad (de lo inevitable).
Los estoicos concluyen que la felicidad está en cultivar la “apatheia”, la imperturbabilidad, la indiferencia frente a cualquier suceso, ya que si se produce es porque de todos modos se tenía que producir, y finalmente lograr la “ataraxia” (serenidad, paz de espíritu).
La ética estoica es individualista, pues se puede practicar con independencia del marco político en que se viva. Además los estoicos tenían mentalidad cosmopolita, se consideraban ciudadanos del mundo, que es la única patria para ellos.
7.- EPICUREÍSMO (Edad Antigua; Período helenístico).
Eudemonismo, hedonismo, ética material, ética cognitivista, ética naturalista, ética teleológica , ética individualista (Epicuro aconseja no intervenir en asuntos públicos, políticos).
El fundador de esta escuela es Epicuro de Samos (ss.IV-III a.c.), que abre su escuela en Atenas.
Epicuro, como los estoicos, también se basa en el principio “vivir conforme a la naturaleza”, pero lo interpreta de modo diferente.
El placer, según él, es el primero de los bienes naturales o que proporciona la naturaleza, y todo el mundo lo busca. Se refería a los placeres corporales, pero sobre todo a los espirituales o intelectuales, a los del alma. Además, “vivir conforme a la naturaleza” exige la moderación del placer, lo que conduce a la ataraxia.
El placer tiene que ver con la satisfacción de los deseos y Epicuro señala tres tipos:
a.- Naturales (conformes a nuestro modo de ser) y necesarios (imprescindibles para la supervivencia). Es aconsejable satisfacerlos. Ej. una comida sobria.
b.- Naturales no necesarios: nacen del deseo de variar y deben ser moderados por la prudencia. Se pueden satisfacer, pero con moderación. Ej. buscar alimentos sofisticados.
c.- Ni naturales ni necesarios: surgen del falso conocimiento. No deben ser satisfechos porque no proporcionan felicidad. Epicuro los prohibe.
Además cree que no se debe elegir cualquier placer. Los requisitos del placer que debe ser elegido son: que dure; que no ocasione un mal o dolor posterior. Así que a veces será mejor elegir un dolor que a la larga nos procurará placer.
Según Epicuro debemos utilizar la razón calculadora y organizar nuestra vida de modo que en general y mirando a largo plazo, obtengamos la mayor cantidad de placer (intelectualismo).

8.- KANT (Edad Moderna).
Ética formal, ética cognitivista, ética deontológica, ética procedimental, ética de la intención, ética de la dignidad.
Kant (s. XVIII) se propone elaborar una ética universal (válida para cualquier sujeto en cualquier momento y lugar; para toda la humanidad), basada en la propia razón del hombre y que por tanto posibilite la autonomía de la voluntad.
Según él, las éticas anteriores (materiales y teleológicas) no cumplen estos requisitos y les hace las siguientes críticas:
a.- Son empíricas o a posteriori: su contenido está extraído de la experiencia, pero de ésta no se pueden obtener principios universales. Estos han de establecerse a priori.
b.- Sus preceptos (normas) son hipotéticos o condicionales: no tienen valor por sí mismos, sino como medios o condiciones para alcanzar un bien o fin. Así estas normas no pueden ser universales, porque todos no perseguimos los mismos bienes o fines. Además estas éticas parecen egoístas, parece que el hombre cumple las normas no por respeto a las mismas, sino por el interés de alcanzar el fin. Las normas han de ser incondicionales.
c.- Son heterónomas: en ellas la voluntad se ve condicionada a actuar de un modo u otro por la propia tendencia al fin propuesto (normalmente desde fuera de la propia razón y voluntad). La ética debe hacer posible la autonomía de la voluntad.
Por estos motivos Kant cree que la ética debe ser formal, vacía de contenidos concretos, que se limite a decirnos cómo actuar siempre, trátese de la acción de que se trate.
Según Kant, un hombre actúa moralmente cuando lo hace por deber, siendo éste la necesidad de una acción por puro respeto a la ley, el sometimiento a la ley no por su utilidad o por satisfacción de su cumplimiento, sino por puro respeto a la misma.
En relación con el “deber” Kant distingue tres tipos de acción: 1) Contrarias al deber: sin valor moral, porque se hace lo contrario de lo que se debe; 2) Conformes al deber: coincidentes con lo que hay que hacer, pero sin valor moral porque se persigue un bien o fin; 3) Por deber: por puro sentido de obligación moral, sin perseguir ningún fin, ni siquiera la felicidad. Son las únicas con valor moral. Es decir, el valor moral de una acción radica en el móvil que determina su realización, siempre y cuando ese móvil sea el deber.
Según Kant solo hay una cosa en el mundo que puede ser llamada “buena” y es la buena voluntad, la que actúa por deber, así que lo que cuenta es la intención con la que se actúa (la intención no se ve; la ética no puede ser empírica).
La buena voluntad se rige por el imperativo (norma) categórico, que ordena realizar un acto, o abstenerse de él, solo por deber. Es un principio a priori (establecido por la razón sin extraerlo de la experiencia) y formal, ya que solo expresa la “forma” o “esquema” de lo moralmente correcto. Esa forma es la universalidad, pues en una de sus formulaciones el imperativo aconseja que nuestra forma de actuar valga como principio de una legislación universal (que pensemos honestamente que cualquiera en nuestro lugar haría lo mismo, o sería deseable que lo hiciera). De este modo el imperativo categórico posibilita la autonomía de la voluntad, pues es cada cual quien, calibrando la universalidad de su acción, se da a sí mismo la ley, autolegisla.
Finalmente dice Kant que lo único que puede ser considerado un fin en sí mismo es el ser humano en tanto que ser racional. El imperativo categórico ordena respetar siempre al ser humano y no utilizarlo nunca como medio para otro fin, porque la persona no tiene precio, sino dignidad.

9.- ÉTICA DE VALORES (Edad contemporánea).
Ética cognitivista, ética teleológica (no de bienes), ética material (no de bienes), ética intuicionista.
Scheler (s. XIX) intenta superar la ética Kantiana. Está de acuerdo con Kant en que las éticas materiales de bienes o fines no pueden ser universales, pero la kantiana le parece una ética fría e inhumana. Así que propone una ética a priori y universal pero con contenido o materia, siendo ese contenido los “valores” (que presentan una exigencia universal de realización).

10.- METAÉTICA (Edad contemporánea).
La metaética (ética no cognitivista) es una disciplina desarrollada por filósofos ingleses y americanos del siglo XX (entre ellos los neopositivistas lógicos) dedicados al análisis del lenguaje moral, utilizando como herramienta la lógica.
Según estos pensadores, una proposición solo tiene significado si es verificable. Los términos éticos no representan cualidades observables, así que las proposiciones en que aparecen no se pueden verificar.
Los términos morales, en principio, no significan nada, carecen de significado cognoscitivo y científico, y las proposiciones en que aparecen no se pueden verificar porque no describen ningún hecho. Por tanto los términos éticos son pseudoconceptos, y la ética no es una ciencia.
Más tarde se admitió que los términos morales debían tener algún significado, aunque no cognoscitivo, y surgieron distintas teorías sobre el lenguaje moral.
a.- Emotivismo
Ayer cree que los términos morales son pseudoconceptos que solo expresan sentimientos o emociones, nada objetivo. Por ejemplo, en la proposición “Hiciste mal en robar”, el término “mal” no añade ningún hecho nuevo al hecho de haber robado. Solo expresa que emocionalmente se desaprueba ese hecho o conducta.
Stevenson cree que el lenguaje moral no tiene carácter descriptivo, sino dinámico. Un juicio moral es la expresión de una actitud moral (disposición a aprobar, a indignarse, a sentirse obligado, a sentirse culpable, etc.) del que habla, expresión que producirá cambios emocionales en el que escucha. El lenguaje moral es dinámico porque intenta cambiar las actitudes discrepantes de los demás. Por ejemplo, decir “Esto es bueno” quiere decir “Apruebo esto, apruébalo tú también”.
b.- Prescriptivismo
Hare cree que los juicios morales son juicios prescriptivos. Un juicio moral es tal que, si alguien asiente a él, tiene que asentir también a una oración imperativa que se derive de él. Por ejemplo, si asiento a “X es bueno” tengo que asentir también a “Haz X”.