EDAD
MODERNA (Newton)
1.- Espacio y tiempo absolutos (absoluto = lo que está
separado, suelto) = marcos de referencia absolutos.
2.- Materia y fuerzas-energía son dos realidades distintas.
3.- La luz (partículas para Newton) puede acelerar y desacelerar.
Ejemplo: alud de nieve. Un observador “x”, quieto respecto
de otro observador “y”, mide que la nieve desciende a 6 m/s. El
observador “y”, en movimiento respecto de “x” y corriendo a 4
m/s para escapar de la avalancha, mediría que la nieve desciende a
6 – 4 = 2 m/s.
Esto se cumpliría igualmente si en vez de nieve fuera luz.
EDAD
CONTEMPORÁNEA
1.- Descubrimiento: velocidad constante y finita de la luz (no
se propaga de modo instantáneo, sino a unos 300.000 Km/s).
En Ejemplo anterior: si en vez de “nieve” fuera “luz”
(ej. un haz de fotones emitido por un láser), los dos observadores
“x” e “y” tendrían que medir la misma velocidad de la luz,
no distintas.
Este descubrimiento contradice a Newton. Einstein resuelve
con:
2.- Teoría de la Relatividad Especial (explica
el universo a gran escala -macrocosmos-; sus efectos son apreciables
a grandes velocidades; no incluye la gravedad; todas las magnitudes
físicas están relacionadas, son relativas las unas a las otras, no
se puede alterar una sin alterar las otras).
Ahora el marco de referencia absoluto = velocidad de la luz.
Nada en el universo sucede de modo instantáneo (vel. infinita); nada
en el universo puede superar la velocidad de la luz.
El espacio y el tiempo son relativos, dependen del
estado de movimiento (movimiento uniforme, libre de fuerzas) de
los observadores. Estos observadores no coincidirán en sus
mediciones de tiempo y distancias, pero no hay medición
privilegiada, todas son equivalentes (y calculables desde el punto de
vista de los demás observadores). Ahora bien, todos coincidirán en
la velocidad de la luz, es decir, las leyes de la física son
siempre las mismas para todos los observadores en movimiento
(uniforme, constante) los unos respecto de los otros.
Las diferencias en medidas no se deben a que nuestros aparatos de
medición sean defectuosos; son propiedades del espacio y tiempo
mismos. A altas velocidades el tiempo se dilata (transcurre
más lento) y el espacio se contrae (distancias o longitudes
se acortan). Siguiendo con la idea de que todas las magnitudes
físicas están relacionadas, no se puede alterar el tiempo sin
alterar el espacio, por eso la nueva Física habla de una sola
entidad: el espacio-tiempo.
Nuevamente, desde la idea de la relación de unas magnitudes físicas
con otras, Einstein relaciona energía y masa en su
famosa fórmula E = mc².
Masa y energía son convertibles. Como sabemos, para incrementar la
velocidad de un objeto de masa no nula se necesita energía, pero al
aplicarla aumenta la masa, por lo que se requiere más energía para
acelerarlo. Para acelerar el objeto hasta alcanzar la velocidad de la
luz se necesitaría un impulso de energía infinita, lo que es
imposible (la luz no tiene ese problema porque los fotones no tienen
masa).
En cualquier caso, esta teoría
contradice a Newton,
cuya Ley de Gravitación Universal supone que la fuerza de la
gravedad es instantánea, que se transmite a mayor velocidad que la
velocidad de la luz, lo que no es posible. Einstein resuelve con:
3.- Teoría
de la Relatividad General
(incluye la gravedad; sus efectos son apreciables con grandes masas).
Siguiendo con la idea de que las
magnitudes físicas están estrechamente relacionadas unas con otras,
Einstein identifica movimiento
acelerado y gravedad.
Ejemplo:
una persona encerrada en un ascensor parado en la 4ª planta siente
una fuerza (gravedad) que le empuja hacia abajo (de hecho, si abre la
mano en la que lleva las llaves de su piso, verá que caen al suelo
del ascensor). Pues bien, si el ascensor, en lugar de estar parado,
estuviera en el espacio exterior moviéndose hacia arriba con
movimiento uniformemente acelerado, la persona sentiría exactamente
lo mismo, y no podría saber en cuál de las dos situaciones
descritas se encuentra.
A su vez, Einstein relaciona la
gravedad
(= mov. acelerado) con la curvatura
del espacio-tiempo. La
aceleración (= gravedad), que supone incremento de masa o energía
(por E = mc²),
moldea o curva el espacio-tiempo. La gravedad es consecuencia de la
curvatura del espacio-tiempo. Este curvamiento no es instantáneo (a
diferencia de la gravedad de Newton), sino que se extiende a la
velocidad de la luz.
Ejemplo:
si en una superficie de goma colocamos una canica grande, la
superficie se curvará, se hundirá. Si a continuación añadimos
varias canicas más pequeñas, estas se pondrán, literalmente, en
órbita alrededor de la grande (seguirán trayectorias rectilíneas
que, en un espacio curvado, resultarán ser curvas). El resultado
sería el mismo que el que predice Newton para el comportamiento de
nuestro sistema solar, incluso resultan predicciones más exactas con
la teoría de Einstein.
Y, nuevamente, como todo está
relacionado (es relativo a) con todo, en
un campo gravitatorio fuerte el tiempo también transcurre más
lentamente.
Todos estos conceptos dan idea de
un universo
autocontenido, finito.
Todas las magnitudes físicas, incluido el espacio-tiempo, son
relativas las unas a las otras. Fuera del universo, no tiene sentido
hablar ni de espacio-tiempo ni de nada.
4.- La
Mecánica Cuántica
(explica el comportamiento del universo a muy pequeña escala
-microcosmos-; sus efectos son apreciables a distancias muy cortas,
subatómicas).
a.- Teoría
estándar de la materia
Partículas materiales
puntuales
(consideradas como puntos): electrones, distintos tipos de quarks,
neutrinos, muones, etc. Con masas y cargas conocidas
experimentalmente, pero se ignora por qué esas magnitudes. Cada
partícula tiene su antipartícula (con masa idéntica pero opuesta
en algún aspecto, como su carga eléctrica); al contactar, partícula
y antipartícula se aniquilan produciendo energía.
Partículas portadoras de
fuerza: Gluón (fuerza
nuclear fuerte; mantiene unidos a los quarks dentro de protones y
neutrones); Bosones W y Z (fuerza nuclear débil; responsable de la
desintegración de sustancias como el uranio); Fotón (fuerza
electromagnética; atracción o repulsión determinada por la carga
eléctrica); Gravitón (fuerza de gravedad; atracción determinada
por la masa). De estas fuerzas, se ha conseguido unificar la
electromagnética con la nuclear débil (serían la misma fuerza a
temperaturas muy elevadas). La unificación de la nuclear fuerte y la
débil aun está por confirmar. La
gravitatoria, de
momento, quedaría aparte, sin
unificar.
¿Cómo
se producen las interacciones por las fuerzas?
Básicamente por un intercambio de partículas. Por ejemplo, la
fuerza electromagnética o interacción entre dos partículas
cargadas surge de que dichas partículas se “disparan” fotones
entre ellas mismas, lanzándolos y devolviéndolos. No acción a
distancia.
Esta Teoría estándar incorpora
la Relatividad Especial (no la General) y la Mecánica cuántica.
b.- La
hipótesis de Planck
Fue sugerida porque las leyes de
la época sobre termodinámica y electromagnetismo (para Maxwell la
luz = tipo de onda electromagnética) predecían resultados
ridículos, que ahora vamos a obviar.
Para resolver, Planck postuló
que la energía no se transmite de modo continuo, sino “a saltos”,
en “paquetes” de energía o cuantos,
cuya cantidad de energía mínima es proporcional (h
es el factor de proporcionalidad propuesto por Planck: la constante
de Planck,
de valor muy pequeño) a la frecuencia de la onda.
El
valor de “h”
es tan pequeño que parece que podemos hacer que cambie de modo
continuo la energía de cualquier onda, pero no es así. La energía
varía a pequeños “saltos”, tan pequeños que la variación
parece continua.
Esto quiere decir que se iba
abriendo paso otra vez la idea de que la luz y otras ondas
electromagnéticas son como partículas (cuantos).
c.-
La
dualidad onda-partícula
Para el sentido común, onda y
partícula son dos realidades distintas. Concebimos la partícula
como algo corpóreo, sólido, un cuerpo, aunque diminuto. La onda la
concebimos como una especie de transmisión inmaterial (incorpórea)
de energía. En la nueva Física, sin embargo, no se distinguen.
Efecto
fotoeléctrico
(explica que la luz = partículas):
Se trata de un fenómeno
conocido: ciertos metales, cuando incide sobre ellos radiación
electromagnética de luz, emiten electrones.
Einstein
lo explica utilizando la hipótesis de Planck: la luz es un flujo de
diminutos “paquetes”, “cuantos”, diminutas partículas (más
tarde se llamaron “fotones”). Un electrón salta fuera de la
superficie del metal si lo golpea un fotón con energía suficiente
(energía proporcional a la frecuencia de la onda luminosa -tomando
como factor de proporcionalidad la constante de Planck, h).
Experimento
de la doble rendija
(explica que la luz = ondas):
Se
proyecta luz hacia una pantalla en la que se han abierto dos
rendijas, la luz pasa por ellas y, en otra pantalla fotosensible
colocada detrás, aparece coloreada la típica impresión de bandas
verticales que corresponde al espectro de interferencia propio de
ondas.
Sorpresa: al proyectar fotones
(partículas) de uno en uno, vuelven a aparecer en la pantalla
fotosensible las citadas bandas propias de una onda (como si el fotón
pasara, al mismo tiempo por las dos rendijas).
Otra sorpresa: si en vez de
fotones se proyectan electrones (partículas) el espectro de
interferencia propio de ondas sigue apareciendo.
Conclusión:
la
dualidad onda-partícula no solo es aplicable a la luz, sino también
a la materia.
¿Por qué no se corresponde esta
idea con nuestro sentido común y experiencia ordinaria de la materia
o cuerpos como algo firme y sólido? Porque la longitud de las ondas
de materia es proporcional a la constante de Planck, de valor muy
pequeño, por lo que no es apreciable en la vida y percepción
cotidianas.
En
cualquier caso, todo esto nos lleva a la idea de que, dada
su naturaleza ondulatoria (de ondas), la materia debe explicarse de
forma probabilística.
Esto tiene que ver con el siguiente principio (el de incertidumbre).
d.-
El
Principio de Incertidubre
Para determinar, por ejemplo,
dónde está un electrón (su posición), tendríamos que iluminarlo
con luz (fotones), pero esto alteraría su movimiento o velocidad.
Utilizando entonces luz de menor
frecuencia (fotones con menos energía, pero hasta cierto límite,
porque sabemos que la luz se transmite en pequeños paquetes o
cuantos), podríamos minimizar esa influencia sobre la velocidad,
pero entonces perderíamos información sobre su posición.
Si por el contrario utilizamos
luz de mayor frecuencia (fotones con más energía) para localizar la
posición del electrón con más precisión, entonces perderíamos
información sobre su velocidad, que resultaría muy alterada.
Heisemberg, descubridor del
llamado “principio de incertidumbre”, encontró la relación
matemática entre la precisión de las medidas de ambas entidades
(posición y velocidad), cada una inversamente proporcional a la
otra. Indeterminación similar se da en otros pares de magnitudes,
como por ejemplo cantidad de energía/momento en el tiempo.
La indeterminación no se debe a
lo defectuoso de nuestros aparatos de medida; es un hecho que se da
en la naturaleza a escala micro.
Consecuencia: no se
sostiene el Determinismo (edad moderna) ya que no es posible
conocer el estado completo del universo en un instante determinado,
por lo que no se puede predecir con exactitud el estado del universo
en instantes sucesivos.
Einstein no aceptó esta idea.
Seguía pensando que el electrón tendría una posición y velocidad
determinadas, aunque nosotros solo pudiéramos calcular su
probabilidad.
Resulta que no es así. En la
Mecánica Cuántica, si pudiéramos capturar un electrón en una caja
y la aplastáramos para tenerlo bien localizado (posición), el
electrón se pondría cada vez más frenético sin intervención de
ningún observador; se movería chocando con las paredes con una
velocidad cada vez más frenética e impredecible. Este tipo de
comportamiento es habitual en el universo micro.
Conclusión:
a distancias subatómicas y escalas de tiempo muy breves el universo
es un lugar bastante frenético, donde se dan grandes fluctuaciones
de los campos energéticos y distorsiones
graves de la geometría
del espacio-tiempo.
Esto contradice la
Teoría de la Relatividad General,
para la cual la gravedad es la curvatura
continua (no distorsiones) del espacio-tiempo.
5.-
La situación actual y la Teoría de las Cuerdas
La Relatividad General (no
incorpora el Principio de Incertidumbre) y la Mecánica
Cuántica (no incluye la gravedad) no pueden ser ambas al
mismo tiempo verdaderas. Esto en principio carece de importancia
porque cada teoría explica y se aplica a ámbitos distintos: la
Relatividad se ocupa del universo a gran escala y la Mecánica
Cuántica se ocupa del universo subatómico.
Ocurre, sin embargo, que existen
dos situaciones, que la propia Relatividad predice, en las que sería
necesario utilizar las dos teorías:
a.- Agujeros negros:
colapso gravitatorio de una estrella. Toda su masa concentrada en una
región tan pequeña que la curvatura del espacio-tiempo sería tan
grande que nada (ni la luz) podría escapar de su atracción
gravitatoria.
b.- Big bang (origen del
universo): Se ha confirmado experimentalmente que el universo se
expande en todas direcciones, lo que quiere decir que posiblemente
hubo un momento pasado en el que todo estuviera comprimido en un
punto de densidad infinita, tamaño nulo e infinitamente caliente,
momento que consideramos el origen del universo.
En estas dos situaciones sería
necesario utilizar las dos teorías porque, por las enormes masas
consideradas, los efectos gravitatorios serían importantes (Teoría
de la Relatividad); al mismo tiempo, por los tamaños y distancias
minúsculos considerados, los efectos cuánticos también serían
importantes (Mecánica Cuántica).
Es por esto que los físicos se
han empeñado en encontrar una Teoría Cuántica de la Gravedad.
Teoría de las Cuerdas
Es una teoría en la que trabajan
hoy muchos físicos porque creen que serviría para explicar el
universo a gran escala y también el microcosmos (universo
subatómico), es decir, podría conciliar la Teoría de la
Relatividad General con la Mecánica Cuántica.
Hipótesis: los elementos
constitutivos elementales del universo no son partículas puntuales,
sino objetos similares a cuerdas unidimensionales muy pequeñas
(longitud de Planck) y todas iguales (de la misma clase o sustancia).
Las diversas pautas de vibración (perturbación ondulatoria) de
estas cuerdas serían lo que hasta el momento se conocían como los
diversos tipos de partículas (electrones, fotones, quarks, etc.).
Ventajas que se vislumbran:
a.- Las distintas pautas de
vibración podrían explicar las magnitudes conocidas
experimentalmente e incluidas en la Teoría estándar de la materia,
como las masas y cargas de los diversos tipos de partículas, que
hasta hoy parecen arbitrarias.
b.- La Teoría de Cuerdas podría,
por fin, incluir la gravedad: la vibración de las cuerdas depende de
la amplitud y longitud de onda de la vibración. A más amplitud y
menos longitud, más energía; a más energía, más masa; la masa
tiene que ver con la gravedad.
Además, entre los modelos de
vibración, hay uno que encaja con las propiedades que se atribuyen a
“gravitón” en la Teoría estándar.
La Teoría de Cuerdas necesita
postular la existencia de ¡11 dimensiones! para dar cuenta de los
distintos tipos de vibración de cuerdas. Las dimensiones extra
estarían enrrolladas sobre sí mismas y las cuerdas pegadas a ellas.
De este modo, la geometría de esas dimensiones determinaría el modo
de vibración de las cuerdas.
Lectura básica: Historia del
tiempo, Stephen Hawking
Más información sobre las
cuerdas: El universo elegante, Brian Greene
El
universo en una cáscara de nuez, Stephen Hawking
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