sábado, 6 de octubre de 2012

ampliación tema 1 (ciudadanía 3º ESO)

TEMA 1 (ampliación)

1.- CONCEPTO DE “CIUDADANO”
Un ciudadano es un ser humano que es miembro de una comunidad socio-política en la que tiene derechos cuyo respeto exige a los demás y obligaciones que los demás le demandan a él. Un ciudadano no está sometido a la voluntad de ninguna otra persona a la hora de tomar decisiones fundamentales para su vida, por lo que es autónomo. Por tanto, el concepto de “ciudadanía” incluye dos nociones importantes:
a.- La pertenencia a una comunidad: el ciudadano vive en comunidad con otros ciudadanos, con los que comparte un territorio, un lenguaje, una cultura, unas creencias, una forma de vida, etc.
b.- La noción de Justicia, que debe regular las relaciones de los miembros de la comunidad, ya que éstos tienen derechos y obligaciones.
2.- ORÍGENES Y EVOLUCIÓN DEL CONCEPTO DE CIUDADANÍA
En la Grecia clásica (Edad Antigua) se utilizó el término “polités” para referirse al ciudadano como persona que, por reunir ciertos requisitos (varón, no esclavo, mayor de edad y no extranjero), podía participar activamente en el gobierno de la polis (ciudad-Estado independiente) mediante el sistema democrático. La participación consistía en la deliberación o discusión abierta en la Asamblea, intercambiando argumentos y opiniones hasta alcanzar entre todos un acuerdo. Los tres principios que regían la participación en la Asamblea eran:
a.- Isonomía (igualdad ante la ley): todos los ciudadanos tenían los mismos derechos y deberes básicos.
b.- Isegoría (igualdad de palabra): todos los ciudadanos tenían derecho a hablar y expresar su opinión en la Asamblea.
c.- Koinonía (participación en lo común): todos los ciudadanos se interesaban por alcanzar el bien común o público. Así se distinguía entre lo particular (idion) y lo común (koinon), y de ahí que a la persona que solo buscara su interés privado se la denominara “idiota”.
En la antigua Roma, ser “civis” o ciudadano (de civitas -ciudad-) era ser miembro de pleno derecho de la República y más tarde del Imperio. Un ciudadano era la persona que reunía los requisitos ya citados para los griegos, que actuaba conforme a la ley y que podía esperar ser protegido por esa ley. Por tanto la ciudadanía romana era una situación que permitía reclamar ciertos derechos.
La noción griega de “participación” y la romana de “disfrutar de derechos” se conservan en nuestro actual concepto de ciudadanía, pero esos conceptos antiguos eran limitados, porque:
1.- Se trataba de una ciudadanía excluyente, al no considerar ciudadanos a los esclavos, ni a los extranjeros residentes, ni a las mujeres.
2.- Los derechos y libertades individuales no estaban suficientemente protegidos por el Estado.
En la Edad Media surgió el Feudalismo, un sistema en el que el siervo o vasallo se comprometía a obedecer al señor a cambio de protección en caso de invasiones enemigas u otros peligros. La situación de vasallo no era de ciudadano, porque el vasallo estaba a disposición del señor casi por completo (sin derechos; no autónomo).
En la Edad Moderna aparecieron los Estados Nacionales con el fin de proteger la vida, la integridad y la propiedad de sus miembros. Pero estos Estados solían estar gobernados por monarcas absolutos, así que las personas que vivían en ellos tampoco eran ciudadanos, sino súbditos: personas sujetas (no autónomas) al poder ilimitado del monarca, estando éste por encima de la ley.
Hoy, en los Estados Democráticos de Derecho, superadas las condiciones de vasallo y súbdito, hablamos de ciudadanos de Estado en los términos en que hemos definido este concepto. A esto hay que añadir que hoy un ciudadano es un miembro de pleno derecho de un Estado y por tanto posee la nacionalidad correspondiente.
3.- DIMENSIONES DE LA CIUDADANÍA
El concepto de “ciudadanía” es complejo, por lo que conviene precisarlo poniendo de relieve las dimensiones o facetas que incluye, y que son:
a.- Ciudadanía política: reconocimiento de dos tipos de derechos:
1.- Derechos civiles: relacionados con el derecho a desarrollar la propia vida en un ambiente de paz y seguridad.
2.- Derechos políticos: poder participar en los asuntos públicos, de gobierno.
b.- Ciudadanía social: reconocimiento de derechos sociales como el derecho al trabajo, la educación, la vivienda digna, la salud, la prestación por desempleo, etc.
c.- Ciudadanía económica: los miembros del Estado estamos inmersos en estructuras económicas (producción y distribución de bienes de consumo), y en este ámbito también han de sernos reconocidos ciertos derechos.
d.- Ciudadanía civil: reconocimiento de derechos en cuanto miembros de grupos u organizaciones no estrictamente políticas o económicas. A estos grupos podemos pertenecer de forma natural (familia) o de forma voluntaria (club deportivo, asociación solidaria, etc.).
e.- Ciudadanía intercultural: propia de nuestros actuales Estados, que son multiculturales, pues en el mismo espacio geo-político conviven personas de distinto origen cultural. En este ámbito también necesitamos que se nos reconozcan derechos.
f.- Ciudadanía cosmopolita: hoy día los ciudadanos vivimos en una especie de “aldea global”, y podemos decir que somos “ciudadanos del mundo”. El mundo se ha hecho cada vez más pequeño por el desarrollo de los medios de comunicación y las tecnologías de la información, de modo que cualquier suceso ocurrido en algún lugar del mundo repercute de modo inmediato en el resto del mundo. Desde este punto de vista también se nos deben reconocer ciertos derechos.
No podemos olvidar que todas las dimensiones de la ciudadanía tienen dos caras inseparables:
1.- El reconocimiento de derechos, del que hemos hablado, y que a veces es más legal que efectivo.
2.- El ejercicio de la ciudadanía por el cumplimiento de las correspondientes obligaciones y deberes.

Por último, hay que saber que las nociones de “ciudadanía”, “democracia” y “Derechos Humanos” están íntimamente relacionadas. Solo el sistema democrático considera a las personas auténticos ciudadanos, es decir, personas autónomas. También es cierto lo contrario: que solo cuando las personas son ciudadanos (responsables de sus deberes cívicos y conscientes de sus derechos) se puede dar un sistema democrático. A su vez, los derechos de los ciudadanos de las sociedades democráticas están incluidos en los llamados Derechos Humanos.
4.- LOS DERECHOS HUMANOS
Los Derechos Humanos son prerrogativas o privilegios que corresponden a los seres humanos por el hecho de ser humanos. Sin ellos no es posible llevar una vida digna.
Derecho y deber son dos caras de la misma moneda, de lo que se concluye que por tener esos derechos por naturaleza es también un deber u obligación para nosotros reivindicarlos para todos y denunciar las violaciones de los mismos.
Es corriente hablar de tres generaciones de Derechos Humanos, porque se han ido reconociendo progresivamente a lo largo del tiempo histórico.
1.- Derechos Humanos de 1ª generación: basados en el valor de la libertad. Se trata de derechos civiles y políticos (derecho a tener gran número de libertades individuales y participación política). Fueron reivindicados por los revolucionarios liberales y la burguesía de los siglos XVII y XVIII frente a las monarquías absolutas (Antiguo Régimen). Algunos derechos concretos reivindicados fueron: a la vida e integridad física, a la libre iniciativa económica y a la propiedad privada, a las garantías procesales y legalidad de las penas, a la libertad de pensamiento y de credo, a la libertad de expresión y a la libertad de reunión o asociación. Estos derechos se pueden considerar recogidos en la “Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano” de 1789.
Este grupo de derechos se relaciona con un concepto de Estado: el Estado de Derecho de la tradición liberal, el imperio de la ley, un sistema político que respeta las libertades básicas de tal modo que nadie (ni siquiera los gobernantes) está por encima de la ley. Es un Estado no proteccionista, no interviene en lo económico, con el fin de asegurar la libertad en las transacciones económicas y la propiedad.
2.- Derechos Humanos de 2ª generación: basados en el valor de la igualdad. Se trata de derechos socio-económicos y culturales, que fue necesario reivindicar para que el valor de la libertad (1ª generación) pudiera ser realizado. Fueron reivindicados por los movimientos obreros, los comunistas, socialistas y anarquistas durante los siglos XIX y XX, coincidiendo con los conflictos desencadenados por la extensión de la Revolución Industrial. Algunos derechos concretos reivindicados fueron: a la educación, a la cobertura sanitaria y por desempleo, a una jubilación digna, a una vivienda digna, al trabajo, derechos sindicales, generalización de los derechos civiles (1ª generación) a los trabajadores por cuenta ajena y a las mujeres. La conjunción de los derechos de 1ª y 2ª generación se puede considerar recogida en la “Declaración Universal de Derechos Humanos” de 1948.
Este grupo de derechos se relaciona con un concepto de Estado: el Estado social y democrático de Derecho (que suma la tradición socialista a la tradición liberal). Se trata de un sistema político en el que los ciudadanos no solo son iguales ante la ley, sino que también procura que todos accedan a los bienes básicos necesarios para ejercer la libertad, tomar parte en la vida política y cultural y llevar una vida digna. Así, es un Estado más proteccionista, pues interviene en lo económico para asegurar una distribución más justa de la riqueza.
3.- Derechos Humanos de 3ª generación: basados en el valor de la solidaridad (internacional e intergeneracional). Se han reconocido más recientemente como básicos, porque sin ellos no se podrían realizar los de 1ª y 2ª generación. Se trata de derechos para la defensa de los ya positivados y relacionados con el control de los recursos mundiales. En concreto se reivindica: el derecho a vivir en una sociedad en paz y en un medio ambiente sano o no contaminado; el derecho a la intimidad; el derecho a un trato humano ante el avance de la tecnología, etc.
Para garantizar este grupo de derechos no basta que se tomen medidas en el interior de un Estado, sino que se precisa la solidaridad internacional.

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